Paseo literario: Santa Olaja de Acero

Viajes de Fray Gerundio por Francia, Bégica, Holanda y orilla del Rhin (Modesto Lafuente)
 

Fragmentos seleccionados:


“…Entró en la estación por la puerta de hierro de las mercancías. Se paró en uno de los andenes pegado a los tinglados. Buscó con los ojos a su máquina. Cruzó las vías. Veía a su compañero inclinado paleando carbón. La máquina tenía un jadeo corto de vapor. Luego se desperezará, cuando la presión suba y los émbolos… y eche el airón de la marcha y… estaba ya junto a la máquina. Todos los días fijaba la mirada por un momento en el nombre de la locomotora de una placa atornillada al costado: Santa Olaja-l. Letras doradas sobre fondo rojo."



Pieza de la colección del Museo:


Ignacio Aldecoa, considerado por muchos el miembro más representativo del nuevo realismo de la narrativa española de los años 50. Vivió intensamente la España de la postguerra como privilegiado cronista de sus gentes y paisajes. Los duros años cincuenta ocupan el grueso de ese retrato en blanco y negro y nos acerca al mundo social de la España de postguerra.

Este cuento se centra en un episodio de ambiente ferroviario en el que son protagonistas una locomotora, Santa Olaja, y su pareja de maquinista y fogonero, situados en un escenario ferroviario que se ofrece como muestra de la realidad social de la época, los años 50 del pasado siglo.

El cuento desgrana los detalles del trabajo del maquinista y del fogonero y desgrana al detalle una locomotora de vapor, desde su placa identificativa hasta las partes más importantes de la máquina. El reflejo de la locomotora lo podemos ver en la locomotora de vapor 040-2091. “El Cinca” y su placa identificativa podría asimilarse a alguna de las placas de numeración conservadas en el Museo del Ferrocarril de Madrid.

Placa de numeración de la locomotora de vapor RENFE 242-F-2009  

Locomotora de vapor 040-2091 “El Cinca”  


Ignacio Aldecoa:


I

gnacio Aldecoa Isasi; Vitoria, 1925 - Madrid, 1969. Escritor español, de amplia e intensa producción narrativa. Estudió Filosofía y Letras en las universidades de Salamanca y Madrid, donde trabó amistad con Rafael Sánchez Ferlosio, Carmen Martín Gaite, Jesús Fernández Santos y otros jóvenes que formaron el futuro plantel de la narrativa de los cincuenta. Aunque se inició como poeta (Todavía la vida, 1947; El libro de las algas, 1949), pronto se dedicó al cultivo del cuento -género del que fue sin duda un maestro- y la novela.

Su novelística, reducida a cuatro títulos, es parte de un vasto proyecto consistente en tres trilogías que debían de abordar, respectivamente, el trabajo del mar, el trabajo de las minas y el mundo de los guardias civiles, los gitanos y los toreros. De tal conjunto sólo llegó a escribir una parte de la primera trilogía, Gran sol. (1957), que trata de la pesca de altura, y dos de la última: El fulgor y la sangre (1954), sobre la vida cotidiana de una pequeña guarnición de la guardia civil, y Con el viento solano (1956), en torno al mundo de los gitanos.

Independiente de estas series es la novela titulada Parte de una historia (1967). A pesar de la crudeza humana de su escritura y de su intensa carga testimonial, Ignacio Aldecoa rehúye el mensaje explícitamente político (en ello se aparta de las propuestas del realismo crítico) y tiende a una ajustada técnica objetivista.

Los cuentos de Ignacio Aldecoa son fragmentos de vida, historias insignificantes pero dotadas de un gran poder evocador; por su variada temática (los oficios, la clase media, los bajos fondos, las vidas extrañas, el éxodo rural a la ciudad, etc.) configuran un amplio cuadro de comedia humana de la posguerra. Recopilados en 1973 (Cuentos completos), aparecieron en las colecciones Vísperas del silencio (1955), El corazón y otros puntos amargos (1959), Caballo de pica (1956), Arqueología (1961), Los pájaros de Baden Baden (1965) y Santa Olaja de acero (1968).

Aldecoa convirtió en materia novelable su profunda experiencia de los hombres y la difícil tesitura por la que atravesó España en años particularmente crueles: los posteriores a la Guerra Civil. Guiado siempre por un creciente deseo de objetividad y comprensión de las formas de vida del país y de sus gentes, en especial las más sencillas y sometidas a la injusticia, el novelista dio al conjunto de su obra un sello personal inconfundible: rico, laborioso, con un riguroso sentido de la construcción por lo que respecta a las situaciones y una técnica realista de la que sobresale la nota enérgica, teñida invariablemente de poesía y verdad.

Cómo citar este artículo:
Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Ignacio Aldecoa. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/aldecoa.htm el 22 de abril de 2020.

Más información en:

Wikipedia
Documentos Radio Nacional (RNE)
"Ignacio Aldecoa, el aventurero de las historias", Diario EL País
"Ignacio Aldecoa, ávido de vida", Diario EL País
"Ignacio Aldecoa, un clásico en permanente reivindicación", Diario EL País
"Imprescindibles: Aldecoa, la huida al paraíso", Yputube


Retrato de Ignacio Aldecoa
Paz en la guerra (Miguel de Unamuno)