Museo del Ferrocarril de Madrid
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Museo del Ferrocarril de Madrid
Exposición Permanente
Nave Central
Sala de Relojes
Sala de Modelismo
Sala de Infraestructura
Enclavamiento de Algodor
Exposición Itinerante

Exposición Permanente: Sala de Modelismo

Modelismo: Caja de antiguo modelo de tren a escala.

Una maqueta es la reproducción física "a escala", en tres dimensiones, por lo general, en tamaño reducido, de algo real o ficticio. También pueden existir modelos de tamaño grande de algún objeto pequeño y hasta microscópico representados en alguna especie de maqueta.

Otras definiciones de maqueta, con variantes en el sistema de presentación son: los dioramas, los vehículos teledirigidos o radiocontrolados, como automóviles, trenes y barcos, etc. El maquetismo puede ser estático (modelo estático) o modelo dinámico o de movimiento (modelos telecontrolados).

La maqueta no solamente puede ser "a escala" sino también representa la simulación de cualquier cosa en otro material (por ejemplo la maqueta de un teléfono celular hecha en cartón), sin el acabado ni la apariencia real.

La escala es el tamaño final de la maqueta respecto del original, y se dice que un modelo esta reducido o amplificado un número X de veces respecto de su tamaño real. Por ejemplo 1:100 (1 es a 100), 1:50 (1 es a 50) implican que una unidad métrica en la maqueta equivale a 100 o 50 unidades respectivamente en el objeto real. La escala que se elija depende de diferentes aspectos entre ellos el aspecto funcional (a que va dirigida, para que se utilizará).

Modelismo: Caja de antiguo modelo de tren a escala.

Por modelismo se entiende, en sentido general, la actividad artesanal consistente en la creación de prototipos, usando diversos manuales, que tendrán la función de actuar como “modelo” para una producción industrial. Típicamente dichos modelos se han usado para obtener un molde. La figura del artesano modelista está desapareciendo, reemplazada por las máquinas a las que puede proporcionarse un modelo numérico procedente de un sistema CAD.

El modelismo, en una acepción más común, es también una afición consistente en construir y eventualmente dirigir (modelismo dinámico) reproducciones en miniatura de máquinas, personas o edificios. Originalmente procede de la costumbre de ciertos artesanos de siglos pasados, sobre todo de mobiliario, de construir ejemplos a escala reducida de sus productos, para poder así mostrarlos a sus clientes sin tener que construirlos realmente antes de recibir el encargo.

El modelismo como afición puede dividirse en dinámico y estático. En el primero, los modelos a escala que se mueven o dirigen a control remoto. En el segundo, se trata de modelos a escala con gran detalle cuyo fin es el de apreciarlos sin movimiento. Para los aficionados o profesionales del modelismo estático, cada modelo representa una "pieza de museo" creando así sus propias colecciones privadas que pueden tener diversas temáticas: belicismo histórico, ingeniería civil, ciencia ficción, etc. Aquí, los aficionados buscan representar a escala la forma más realista posible del modelo original. Por esto último es incorrecto considerar como juguetes a los modelos a escala estáticos.

La historia del modelismo ferroviario ha caminado siempre en paralelo a la propia evolución del ferrocarril. Parece lógico pensar que ya se utilizaran maquetas para el diseño de las primeras locomotoras de vapor que se construyeron en la primera mitad del siglo XIX. Pronto pasaron de ser objetos necesarios en la ingeniería a asumir un papel más lúdico y, también, creativo, con la fabricación de piezas que reproducían las locomotoras y vehículos reales que circulaban por las vías de todo el mundo.

Inicialmente, Alemania tuvo un gran protagonismo con las primeras marcas que salieron al mercado del modelismo, como Märklin, en 1859, o Bing, en 1865. Un poco más tarde, Fleischmann, fundada en 1887, completaría estas primeras iniciativas empresariales en el mundo del modelismo. La producción de trenes a escala se multiplicó con rapidez y con un enorme éxito. Así, uno de los fabricantes más conocidos, Lionel, utilizó en 1901 sus trenes como reclamo en escaparates de otros productos, descubriendo con asombro que los compradores adquirían los trenes y no las otras mercancías.

La evolución técnica de las maquetas ferroviarias ha sido asombrosa ya que, de los primeros modelos que se movían por sistemas mecánicos a resortes, se pasó a la aplicación de la electricidad a partir de 1910, introduciéndose el plástico. En ese momento llegó también una nueva escala, la H0 (half zero) que cambiaría las preferencias de los modelistas de todo el mundo, hasta entonces clientes de la escala 0 común con trenes fabricados en lata, baquelita o madera.

Modelismo: Caja de antiguo modelo de tren a escala.

Ya en la segunda mitad del siglo XX, la introducción de la escala N, de la electrónica y de materiales todavía más ligeros y adaptables, popularizó aún más el modelismo ferroviario introduciéndolo, masivamente, en millones de hogares. La demanda de maquetas ferroviarias en España se atendió inicialmente con la llegada de las producciones extranjeras, especialmente alemanas, pero pronto la tradición juguetera española, especialmente del distrito industrial de Ibi (Alicante), facilitará el desarrollo del modelismo ferroviario de fabricación española de la mano de marcas míticas como Payá, Rico, Josfel o Manamo, además de históricos nombres de artesanos como Ribas, Bañares o Martínez. Y, en 1954, nacería una las marcas más conocidas de la fabricación de maquetas en España, Electrotrén que, junto a Payá, son las únicas que siguen en activo sobre la docena de talleres de cierta importancia que tuvo nuestro país.

En la actualidad, la implantación de sistemas digitales, la entrada del gigante chino como taller universal de producción y la consolidación de grandes grupos de fabricantes como Märklin, Hornby International, Halsberger y Bachmann, son los indicadores de un mundo que sigue generando grandes pasiones.

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